La Academia asegura que pizpireta es “una mujer viva, pronta y aguda”. Definición perfecta de Esperanza Aguirre, quien cada vez que le preguntan por las ilegalidades cometidas en Fundescam, responde con la misma letanía: “Pregunten a Pío, Pío, Pío”. Pero una cosa es que Aguirre acuchille a su compañero Pío García-Escudero un par de veces por semana –con el argumento de que él era quien presidía la fundación en 2003– y otra muy diferente que la presidenta pizpireta trate a los madrileños como si fueran imbéciles.
La presidenta pizpireta debe explicar a los ciudadanos si le parece bien que una fundación pagase de forma ilegal parte de los gastos de sus campañas electorales. Las suyas, no las de Pío.
La presidenta pizpireta debe contar a los ciudadanos si es mera coincidencia que los empresarios que pagaron sus campañas electorales vía Fundescam recibieran luego generosas adjudicaciones del Gobierno madrileño. El suyo, no el de Pío.
La presidenta pizpireta debe aclarar a los ciudadanos por qué, en su calidad de dirigente que debe velar por el bien público, no ha ordenado poner en manos de los tribunales la documentación de Fundescam que prueba las ilegalidades. Ella, no Pío.

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Totalmente de acuerdo, como siempre, contigo, Manuel. La derecha española es la peor de las derechas europeas. Desde la época Bush-Aznar-Berlusconi se ha instalado en Europa una derecha de lo más rancio y de lo más hipócrita, que culmina con los hermanos Kaczinski en Polonia y el inefable Tupolanek en la República Checa. La derecha española, que sólo tiene de patriota lo que beneficia sus propios negocios y sus intereses personales ha exportado un Know How a la UE de como ser hipócritas, cínicos y tramposos y ganar elecciones. Claro que en esto, la socialdemocracia europea tiene mucha culpa, por omisión de deberes ideológicos y cobardía. Un saludo, Manuel.
Pues que… como es natural, Ella, ‘ni pío’.